Entradas

LA FUERZA DE SUS PASOS

Imagen
A lo largo de la historia de la humanidad encontramos innumerables ejemplos de personas que, de forma inesperada, se han visto envueltas en sucesos transformadores. Estas experiencias, a veces sorprendentes y otras profundamente dramáticas, suelen cambiar sus vidas por completo, obligándolas a adaptarse o a reinventarse para poder empezar de nuevo. La neurociencia explica la capacidad del cerebro humano para buscar soluciones ante la adversidad y continuar avanzando en el camino de la vida. La habilidad de la mente para adaptarse a la incertidumbre, a nuevas rutinas o, incluso, a la ausencia de ellas, es extraordinaria. En los últimos años, he tenido la fortuna de conocer historias de personas que encarnan esta capacidad de resiliencia. Entre ellas, quisiera destacar especialmente algunas mujeres cercanas que me han marcado profundamente, me han inspirado y han dejado en mí una huella imborrable de fortaleza y un considerable espíritu de superación. Estas mujeres han enfrentado situaci...

ABRAZOS

 Hay abrazos que lo dicen todo. Pueden ser abrazos físicos, que sientes en el momento bien por un saludo o por una despedida, pero también los hay imaginarios. Os dejo aquí dos textos que tratan de unos abrazos muy especiales.  1- EL ABRAZO   ¿Puedo pedir otro deseo?,   pregunté a mi hada madrina. Normalmente me conformaba con lo que tenía a mi alcance. Sin embargo, los últimos meses no habían sido fáciles. Aquella noche me desperté inquieta, con un frío extraño. Guiada por un impulso, fui a prepararme una infusión caliente para entonar el cuerpo. Miré por la ventana; la oscuridad era densa como el carbón. Me vi reflejada en el cristal y, de repente, apareció detrás de mí. Sus fuertes brazos me envolvieron, y su calor me reconfortó. Cerré los ojos, viajé a otros tiempos, a otros lugares. Sonó el despertador: eran las seis. 2- UNA MONTAÑA DE EMOCIONES Cuando decides subir una montaña, normalmente hay un periodo de preparación en el que visualizas el recorrido de la as...

MICRORRELATOS

Imagen
Desde hace unas pocas semanas me he iniciado en una nueva afición, animada por unos buenos amigos. Esta actividad me entretiene, me hace pensar, usar la imaginación, emplearme en el uso de las palabras y a través de la síntesis, contar algo significativo en pocas frases.  Un microrrelato es precisamente esto, un tipo de texto narrativo extremadamente breve, generalmente de ficción, que condensa en pocas palabras lo necesario para causar al lector una impresión estética. Es importante jugar con el título, manejar bien la ambigüedad, calcular un buen giro final, que se respire tensión en la historia, pero sobre todo originalidad.   A continuación adjunto algunos de los que he escrito estas últimas semanas para un concurso de la Cadena Ser. Todos tienen un máximo de cien palabras y empiezan por la úlima frase del relato ganador de la semana anterior. En algunos describo experiencias propias, otros son pura fantasía. Se puede observar la evolución en la calidad de los mismo...

LA SALA VERDE

Imagen
  La sala verde Valentina se había levantado bastante temprano y había decidido ir a dar un paseo por la playa para soltar nervios y cargarse de energía positiva. Era una mañana de sábado, el mes de septiembre todavía arrastraba el calor del verano. El sol acariciaba su rostro como un baño de luz y los rayos la envolvían haciéndola sentir relajada y tranquila. Caminaba por la orilla a esa hora en la que sólo el mar lame, con sus olas, la blanca y fina arena. A veces, después del paseo castigaba su cuerpo con unos minutos de ejercicio intenso, patinando por el paseo marítimo con sus botas de ruedas. Pero esa mañana no tenía tiempo para ello. La cita de la tarde le obligaba a priorizar. Se sentó en la terraza de uno de los chiringuitos, cuyo dueño apenas había colocado las mesas y sillas para los clientes más madrugadores. Se tomó un zumo de naranja natural con una tostada de pan con tomate y jamón.- “Qué poco se necesita para disfrutar de la vida”, pensó. -“Las cosas más sencillas s...

Un último deseo

Imagen
Bueno, Jorge , m e pediste que te bailara una jota en tu funeral y lo he cumplido.  Y  si te soy sincera , no me ha salido tan mal, después de tantos años sin  tocar las castañuelas.  Pero e ste deseo  tuyo no hubiera sido posible  sin la ayuda inestimable del  GFAA y parte de la familia. ¡ Cuánta generosidad! Soplan aires   enrevesados ,  me siento  triste  y  melancólica  por tu ausencia,  pero ,   al mismo tiempo   estoy  muy agradecida por haberte  conocido y  porque hayas sido mi compañero de danzas tanto  tiempo . Y es que la vida es como un baile . Unas veces giras a la derecha, otras ,  hacia la izquierda. Hay momentos en los que subes el ritmo y otros en los que lo   bajas. Y así van pasando los años. Nuestro baile ha sido intenso. En est as casi tres décadas ,   hemos vivido todo lo que nos hemos atrevido, no sin miedos ni temores, pero siempre con fuerza y determ...

PRESENCIA

Imagen
  Estos días el sentimiento de tristeza lo invade todo. Tengo el corazón tan encogido que apenas siento su latir. Me ahoga un gran vacío después de tu partida y me resulta difícil encontrar algo con lo que lo pueda rellenar. Me imagino que todas estas sensaciones se irán atenuando día a día, tendrá que pasar el tiempo y poco a poco me iré recomponiendo. Sin embargo, en medio de este maremágnum de turbulentos sentimientos estoy percibiendo algo que me resulta, en principio, difícil de describir. Son instantes impregnados de una calma infinita. El otro día me desperté bastante temprano y al correr las cortinas vi, a través de la ventana, un cervatillo en el jardín tranquilamente comiendo hierba. De forma inesperada levantó la cabeza y nos cruzamos las miradas. Fueron apenas unos segundos, pero esa inocencia, limpia y transparente, me transmitió un inmenso sosiego. A menudo salgo a tender la ropa al jardín, pero llevo ya unos días que, al realizar este acto tan cotidiano, me rodea...

Juntos hasta la última cima

Imagen
  ¿Tienes algo que hacer en los próximos sesenta años? Esta pregunta me la hiciste un día de septiembre de 1996. Veintiocho años han pasado desde entonces, y muchas han sido las emocionantes aventuras que hemos vivido juntos. Hemos criado a dos hijas y un hijo maravillosos. Han crecido en un hogar lleno de afecto, en contacto con la naturaleza, el deporte, la cultura y la música. Todos estos elementos les han dotado de una gran sensibilidad y fortaleza de espíritu, pero, sobre todo, de una bondad infinita. Son, los tres, unas bellas personas con un buen corazón. No lo hemos hecho del todo mal,¿verdad?. Hemos ascendido juntos a muchas cimas de nuestro querido Pirineo, algunas de los Alpes y a la más alta de la cordillera del Atlas, en África. El montañismo ha sido la actividad que nos ha unido como pareja, ha alimentado nuestro amor familiar con altas dosis de fuerza, valor y determinación ante la adversidad. Muchas han sido las metáforas que hemos utilizado para comparar nues...