AIRE FRESCO
ENSA Un lugar recóndito en el Himalaya PARTE 1: LLAMADAS I-La llamada II-El regreso III-Aire fresco IV-El impulso V-La ciudad III- AIRE FRESCO Palden nos lo solía decir todos los días: «la mochila para la travesía diaria tiene que ser ligera». Yo lo sabía, pero justo cuando me disponía a preparar las cosas, todo se me antojaba necesario: un chubasquero, por si llovía; los guantes, el gorro y un forro, por si soplaba el viento y hacía frío al llegar al collado; una camiseta limpia, para cambiarme por si sudaba demasiado, dos cantimploras, una de ellas con filtro; las pastillas potabilizadoras del agua; el botiquín y la crema de protección solar, la gorra y las gafas de repuesto para el sol; la bolsa con el almuerzo, los bastones, las sandalias de agua, por si había que atravesar algún río; la cámara de fotos… «Ahhh, ¿qué quito y qué dejo? Lo necesito todo», me decía a mí misma. Todas las mañanas ...