REHACERSE
Se ha escrito mucho sobre la capacidad del ser humano para levantarse y rehacerse después de una derrota o un fracaso. La literatura clásica está llena de ejemplos: Eneas, en la Eneida de Virgilio, o Ulises, en la Odisea de Homero, nos muestran cómo, tras perderlo todo, perseveran en sus objetivos y, después de atravesar profundas pérdidas, encuentran una nueva forma de entender la vida. Cuando era niña estaba convencida de que el amor verdadero era algo utópico, etéreo e inalcanzable, reservado solo para unos pocos afortunados. Miraba a mi alrededor y lo único que veía eran normas, apariencias y silencios heredados. Mucha corrección. Mucho miedo. Demasiadas emociones escondidas debajo de la alfombra. Aun así, me propuse encontrarlo. Lo busqué primero en la familia, pero allí el amor parecía confundirse con el deber, con mantener el orden, con hacer siempre lo correcto. Lo material ocupaba demasiado espacio y lo emocional apenas encontraba aire para respirar. Seguí busc...