LA LLAMADA
ENSA Un lugar recóndito en el Himalaya I LA LLAMADA Como cada domingo, cuando el cielo se teñía de tonos anaranjados y la temperatura se desplomaba de forma dramática, Nesi se sentaba en su amplio escritorio para planificar la ajetreada semana que le esperaba expectante como un atleta en la línea de salida. A esas horas tenía el apartamento completamente para ella sola. Sus hijos solían aprovechar cada minuto del fin de semana y los domingos por la tarde salían al cine o a cenar con sus respectivas parejas. Esto le permitía, a veces, poner un poco de música para acompañar este momento y hacerlo más entretenido. Le gustaba prepararse un vaso de leche caliente con miel y, mientras completaba el cuadrante con sus asuntos pendientes, daba pequeños sorbos de esa pócima mágica que le estimulaba la creatividad. Además de organizar sus tareas laborales como profesora de instituto, a Nesi le gustaba escribir sus propias reflexiones sobre las experiencias vividas. Las tardes...