Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como paz

Escribir para comprender y acompañar.

Imagen
  A lo largo de la historia, miles de mujeres han tomado la palabra no para reclamar protagonismo, sino para dejar constancia. No eran escritoras profesionales, no tenían estudios literarios ni editoriales que las respaldaran. Eran madres, hijas, cuidadoras, trabajadoras. Y un día sintieron la necesidad de escribir. ¿Por qué lo hicieron? Tal vez porque descubrieron que la memoria, si no se pronuncia, se desvanece. Tal vez porque comprendieron que el dolor pesa menos cuando se nombra, y que la esperanza crece cuando se comparte. Escribir desde la experiencia personal no es un acto de vanidad, sino de supervivencia emocional. Es decirle al mundo: “Yo he pasado por ahí. Si tú también estás en ese camino, aquí tienes mis palabras como compañía.” Escribir no para destacar, sino para tender la mano. Con ese mismo espíritu nació mi primer libro, Senderos de Esperanza. Reflexiones de una montañesa en la travesía de los cuidados . Empecé a escribir un diario sin grandes pretensiones,...

EL MUELLE Y EL REFLEJO

Imagen
  El muelle y el reflejo No fue planeado. Solo tomó un desvío, buscando un sitio tranquilo para almorzar, lejos del ruido habitual. Era un día caluroso, limpio, con ese tipo de sol que parece mirar directamente al corazón. El lago apareció de pronto, como una respuesta suave a una pregunta aún no formulada. Aparcó el coche y caminó hasta un muelle de madera que se internaba unos pasos en el agua. Se sentó. Estaba sola. Las libélulas revoloteaban a su alrededor con una ligereza casi mágica. No eran molestia; parecían mensajeras de algo sutil, como si custodiaran ese momento suspendido entre dos etapas de la vida. El agua estaba en calma, como ella, pero con hondura. En silencio, comió. El aire estaba lleno de vida, aunque por dentro, algo en ella aún caminaba descalzo por los restos de un mundo que había cambiado para siempre. Un año antes, su marido había muerto. Sus tres hijos ya vivían fuera, construyendo sus propios universos. La casa familiar estaba llena de memorias y ha...

PRESENCIA

Imagen
  Estos días el sentimiento de tristeza lo invade todo. Tengo el corazón tan encogido que apenas siento su latir. Me ahoga un gran vacío después de tu partida y me resulta difícil encontrar algo con lo que lo pueda rellenar. Me imagino que todas estas sensaciones se irán atenuando día a día, tendrá que pasar el tiempo y poco a poco me iré recomponiendo. Sin embargo, en medio de este maremágnum de turbulentos sentimientos estoy percibiendo algo que me resulta, en principio, difícil de describir. Son instantes impregnados de una calma infinita. El otro día me desperté bastante temprano y al correr las cortinas vi, a través de la ventana, un cervatillo en el jardín tranquilamente comiendo hierba. De forma inesperada levantó la cabeza y nos cruzamos las miradas. Fueron apenas unos segundos, pero esa inocencia, limpia y transparente, me transmitió un inmenso sosiego. A menudo salgo a tender la ropa al jardín, pero llevo ya unos días que, al realizar este acto tan cotidiano, me rodea...

Rapsodia en el aire

Imagen
 Bajo un cielo infinito, en un vuelo sin igual, rápido y certero, en busca de su presa, surca el esparbel con su aleteo especial,  dibujando un poema, que la naturaleza expresa.  Con alas extendidas y elegancia en el cuello  ningún lazo puede raptar su libertad, su gesto trasciende entre lo terrenal y lo bello, su espírutu indomable desafía la adversidad. Representante de una fragilidad universal sin fronteras ni ley, internacional en su lenguaje,  su presencia nos conecta en un lazo fraternal,  a todo el mundo nos trasmite su mensaje. Que  en la rapsodia del aire, con sonidos norteños el vuelo del esparbel nos entone la canción,  encontremos la fuerza para conseguir nuestros sueños  y nos unamos como hermanos con amor y comprensión..

Jugando con la nieve.

Imagen
La nieve es fría poesía. Como un manto de blanca pureza empapa la tierra y transforma el paisaje, de forma silenciosa y pacífica, dándole un toque de esperanza hasta la llegada de todos los sonidos y colores de la primavera. Durante los duros meses de invierno la nieve me infunde optimismo, pues ilumina las eternas y oscuras noches de esta época del año, magnificando los rayos de sol y reflejando la luz de la luna. La nieve es sinónimo de paz, tranquilidad y sosiego. Las suaves nevadas con los copos flotando ingrávidos en una mágica atmósfera invitan al recogimiento, la lectura o la contemplación. La nieve amortigua los sonidos y el silencio te envuelve para animarte a pensar, escuchar la voz interior y avanzar hacia nuevos caminos inexplorados. Al mismo tiempo, esta capa blanca incita al juego, las risas y la diversión. El bullicio infantil del patio de recreo en estas semanas es increíble. La cara de felicidad de los niños deslizándose en trineo por la colina o patinando en la improv...