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MI PASIÓN

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Mi Pasión Hoy, en vísperas del día de los enamorados, me vienen a la cabeza innumerables escenas de amor. Historias cercanas, como el amor hacia mi mejor compañero de aventuras o el profundo y sin medida amor hacia mis dos queridas y preciosas hijas y mi amado hijo. Pero también hacia otras grandes pasiones que me acompañan desde mi más tierna infancia. El esquí ocupa el primer lugar en esa lista de pasiones. Son pocos los meses en los que se puede practicar esta disciplina invernal, ya sea en montañas, lagos helados o circuitos con huellas bien definidas. Sin embargo, son suficientes para experimentar una indescriptible sensación de libertad. Al deslizarme sobre el manto blanco, subida a dos sencillas tablas e impulsada por un par de bastones, ocurre algo mágico. Es como si las tablas se transformaran en alas y, de repente, pudiera volar. La velocidad que alcanzo, cada año menor por la prudencia que trae la edad, me permite sentir el aire fresco en el rostro y me conecta con la vi...

SURCANDO LAS OLAS

  Nadie nos enseña a afrontar las tormentas de la vida. Nos lanzamos al mar sin un manual de instrucciones, sin saber exactamente cómo manejar la embarcación cuando los vientos soplan en contra. Así me siento cuando la vida me ha obligado a navegar en aguas desconocidas, enfrentando retos que jamás imaginé. Quedarte viuda a una edad temprana es como perder de golpe el mapa y la brújula, teniendo que aprender a ajustar las velas sin más referencia que la intuición y la voluntad de seguir adelante. En estos momentos, me acuerdo de las palabras de Jorge que resuenan con fuerza: “Sería divertido poder cambiar el pasado o adivinar el futuro, pero entonces nos olvidaríamos de vivir el presente”. Y es cierto. Nos empeñamos en intentar descifrar lo que vendrá o corregir lo que ya pasó, pero en ese intento nos privamos del aquí y el ahora. La vida se saborea en cada instante, con sus luces y sombras, con sus retos y sus alegrías. Es en ese vaivén donde acumulamos experiencia, donde crecem...

LA FUERZA DE SUS PASOS

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A lo largo de la historia de la humanidad encontramos innumerables ejemplos de personas que, de forma inesperada, se han visto envueltas en sucesos transformadores. Estas experiencias, a veces sorprendentes y otras profundamente dramáticas, suelen cambiar sus vidas por completo, obligándolas a adaptarse o a reinventarse para poder empezar de nuevo. La neurociencia explica la capacidad del cerebro humano para buscar soluciones ante la adversidad y continuar avanzando en el camino de la vida. La habilidad de la mente para adaptarse a la incertidumbre, a nuevas rutinas o, incluso, a la ausencia de ellas, es extraordinaria. En los últimos años, he tenido la fortuna de conocer historias de personas que encarnan esta capacidad de resiliencia. Entre ellas, quisiera destacar especialmente algunas mujeres cercanas que me han marcado profundamente, me han inspirado y han dejado en mí una huella imborrable de fortaleza y un considerable espíritu de superación. Estas mujeres han enfrentado situaci...

ABRAZOS

 Hay abrazos que lo dicen todo. Pueden ser abrazos físicos, que sientes en el momento bien por un saludo o por una despedida, pero también los hay imaginarios. Os dejo aquí dos textos que tratan de unos abrazos muy especiales.  1- EL ABRAZO   ¿Puedo pedir otro deseo?,   pregunté a mi hada madrina. Normalmente me conformaba con lo que tenía a mi alcance. Sin embargo, los últimos meses no habían sido fáciles. Aquella noche me desperté inquieta, con un frío extraño. Guiada por un impulso, fui a prepararme una infusión caliente para entonar el cuerpo. Miré por la ventana; la oscuridad era densa como el carbón. Me vi reflejada en el cristal y, de repente, apareció detrás de mí. Sus fuertes brazos me envolvieron, y su calor me reconfortó. Cerré los ojos, viajé a otros tiempos, a otros lugares. Sonó el despertador: eran las seis. 2- UNA MONTAÑA DE EMOCIONES Cuando decides subir una montaña, normalmente hay un periodo de preparación en el que visualizas el recorrido de la as...

MICRORRELATOS

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Desde hace unas pocas semanas me he iniciado en una nueva afición, animada por unos buenos amigos. Esta actividad me entretiene, me hace pensar, usar la imaginación, emplearme en el uso de las palabras y a través de la síntesis, contar algo significativo en pocas frases.  Un microrrelato es precisamente esto, un tipo de texto narrativo extremadamente breve, generalmente de ficción, que condensa en pocas palabras lo necesario para causar al lector una impresión estética. Es importante jugar con el título, manejar bien la ambigüedad, calcular un buen giro final, que se respire tensión en la historia, pero sobre todo originalidad.   A continuación adjunto algunos de los que he escrito estas últimas semanas para un concurso de la Cadena Ser. Todos tienen un máximo de cien palabras y empiezan por la úlima frase del relato ganador de la semana anterior. En algunos describo experiencias propias, otros son pura fantasía. Se puede observar la evolución en la calidad de los mismo...

LA SALA VERDE

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  La sala verde Valentina se había levantado bastante temprano y había decidido ir a dar un paseo por la playa para soltar nervios y cargarse de energía positiva. Era una mañana de sábado, el mes de septiembre todavía arrastraba el calor del verano. El sol acariciaba su rostro como un baño de luz y los rayos la envolvían haciéndola sentir relajada y tranquila. Caminaba por la orilla a esa hora en la que sólo el mar lame, con sus olas, la blanca y fina arena. A veces, después del paseo castigaba su cuerpo con unos minutos de ejercicio intenso, patinando por el paseo marítimo con sus botas de ruedas. Pero esa mañana no tenía tiempo para ello. La cita de la tarde le obligaba a priorizar. Se sentó en la terraza de uno de los chiringuitos, cuyo dueño apenas había colocado las mesas y sillas para los clientes más madrugadores. Se tomó un zumo de naranja natural con una tostada de pan con tomate y jamón.- “Qué poco se necesita para disfrutar de la vida”, pensó. -“Las cosas más sencillas s...

Un último deseo

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Bueno, Jorge , m e pediste que te bailara una jota en tu funeral y lo he cumplido.  Y  si te soy sincera , no me ha salido tan mal, después de tantos años sin  tocar las castañuelas.  Pero e ste deseo  tuyo no hubiera sido posible  sin la ayuda inestimable del  GFAA y parte de la familia. ¡ Cuánta generosidad! Soplan aires   enrevesados ,  me siento  triste  y  melancólica  por tu ausencia,  pero ,   al mismo tiempo   estoy  muy agradecida por haberte  conocido y  porque hayas sido mi compañero de danzas tanto  tiempo . Y es que la vida es como un baile . Unas veces giras a la derecha, otras ,  hacia la izquierda. Hay momentos en los que subes el ritmo y otros en los que lo   bajas. Y así van pasando los años. Nuestro baile ha sido intenso. En est as casi tres décadas ,   hemos vivido todo lo que nos hemos atrevido, no sin miedos ni temores, pero siempre con fuerza y determ...