ENSA: V-LA CIUDAD
ENSA Un lugar recóndito en el Himalaya LLAMADAS La llamada El regreso Aire fresco El impulso La ciudad V-LA CIUDAD El día había amanecido blanco. Era una de esas mañanas tan esperadas en el invierno y por fin había sucedido. Cuando Nesi se levantó y corrió las cortinas de su dormitorio, el resplandor de la nieve le cegó unos instantes. Pensó en lo afortunada que era al contemplar ese manto inmaculado sobre el adoquinado. Los bancos y la fuente se hallaban vestidos como novias que esperaran en silencio una ceremonia que la ciudad, dormida, aún no sabía que iba a celebrar. Y sin embargo, bajo esa quietud helada, la plaza Selma Lagerlöf nunca dejaba de latir: a esa hora, unos pasos apresurados abrían surcos oscuros en la nieve, huellas marcadas en líneas paralelas como corcheas dispuestas en un pentagrama, como si el barrio entero fuera una partitura. Nesi conocía algunos de esos rostros: el hombre sirio que abría la konditori antes del amanecer, la familia hin...